Los enemigos del alimento seco
- Humedad: el alimento seco absorbe agua del aire y pierde la crocancia y la conservación.
- Oxígeno: acelera la oxidación de grasas, color y sabor.
- Luz y calor: oscurecen y degradan el producto.
Antes de envasar
El alimento debe estar completamente seco y ya frío. Envasarlo todavía tibio crea humedad dentro del envase. En el caso de los liofilizados, envase enseguida después del ciclo, porque absorben humedad del aire con mucha facilidad.
Eligiendo el envase
- Frascos de vidrio con tapa bien sellada: buenos para consumo a corto y mediano plazo.
- Bolsas con barrera contra humedad y oxígeno, selladas: indicadas para guardar por más tiempo.
- Absorbedores de oxígeno: ayudan en el almacenamiento largo, cuando son adecuados al alimento y al envase.
- Sellado al vacío: reduce el aire dentro del envase.
Dónde guardar y cómo identificar
Guarde en un lugar fresco, seco y oscuro. Escriba en el envase el nombre del alimento y la fecha en que fue envasado, para controlar el stock.
Cuándo descartar
Si aparece moho, olor extraño o textura blanda y húmeda, deseche. El tiempo de conservación depende del alimento, del envase y de las condiciones de almacenamiento, y quien vende debe seguir las normas sanitarias de su país para definir la vigencia.


